Reforestación en la REPG
El problema:
Conservar la Biodiversidad en las dos mil hectareas de selva húmeda
tropical y nubosa, de la Hacienda Guáquira, resulta una labor un tanto difícil
debido a que existen incursiones humanas ilegales en forma de conucos
que se han  establecido mediante la clásica metodología de la tala, la
quema y la siembra de cultivos no aptos para las tierras en pendiente,
como para las de la montaña de Zapatero.

Las circunstancias actuales que se viven en el país, como la falta de
empleo, de educación y las condiciones de pobreza extrema en las que
viven numerosos venezolanos hacen que la presión sobre la frontera
agrícola y las tierras ecológicamente frágiles sea cada vez más crítica.

Las estribaciones del Cerro Zapatero están siendo castigadas por un
cierto número de conuqueros que ejercen esta detrimental práctica
agrícola. Esto se debe a que dicha práctica no es realizada como en sus
orígenes, por pequeños grupos familiares de indígenas, que al cabo de
dos o tres años abandonan el lugar para dejarlo descansar y mudarse a
otro sitio, haciendo así un ciclo por varios conucos que, al abandonarse
por un tiempo, recuperan las condicions del suelo para ser usados
nuevamente.

Lo que los conuqueros "civilizados" hacen, es permanecer en el sitio
escogido hasta que la tierra se agota y erosiona y van agrandando el claro,
creciendo y creciendo, sin parar, sobre todo cuando además introducen
ganado, sobrepastoreando la tierra, hasta toparse con el terreno del vecino
más cercano y así devastar totalmente un cerro o una serranía completa.
Sin darse cuenta de que están haciéndole el trabajo sucio a los urbanistas.

Sin duda alguna, tales prácticas constituyen una grave amenaza a los
valores de biodiversidad que contiene la montaña de El Zapatero. Son,
además, una amenaza sin freno a la propiedad ecológicamente frágil.















Soluciones:
La REPG hace lo posible por persuadir a los vecinos y usuarios de los
conucos para revertir el daño y la situación mediante la oferta de
facilidades para "reforestar" los conucos con cacao, para incentivar la
cobertura vegetal arbórea de la zona con una especie económicamente
viable y necesitada a su vez de sombra: el cacao, ese árbol de mediano
porte, de cuyas coloridas frutas se origina el chocolate.

Con ese propósito se han realizado distintas acciones:

Se ha iniciado un vivero de cacao de alrededor de 5.000 plántulas, con las
cuales se ha comenzado a sembrar algunos de los conucos con cuyos
ocupantes se han hecho ya convenios de reforestación conservacionista.

Hemos impulsado alianzas que están ya a punto de concretarse con
Organizaciones como Chocolates El Rey, con la finalidad de iniciar una
plantación de hasta 50 hectáreas, con fines de suplir del producto básico a
la industria; otra se está preparando con Tierra Viva, una ONG que trabaja
con la asistencia educativa conservacionista dirigida a comunidades como
las que existen vecinas a la Guáquira.

Una posible alianza que promete ser interesante es la que se haría con la
gente de los cacaotales de la bahía de Cata, en el Estado Aragua. Esta
población de trabajadoers delcacao ha producido la Chocorrumbita, una
suerte de nucita criolla, y un vino de cacao,  como valor agregado.
Aademás han elaborado un insecticida y un abono orgánicos para usarse
en las plantaciones de cacao de la zona.

Del mismo modo, hemos asistido a talleres técnicos sobre cacao en la
Facultad de Agronomía de la UCV, en Maracay y en la ciudad de Mérida.