Las hormigas huyen de la marabunta para proteger sus crías en nidos improvisados.
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Las pequeñas hormigas Paratrechina longicornis que
viven en el tejado de la estación ecológica se la pasan
a sus nidos -vivo o muerto- cualquier
insecto que
encuentran durante sus activas excursiones.

Cuando ubican una posible víctima, si todavía está viva,
la atacan en grupo hasta encontrar sus puntos débiles
y terminan venciendo y llevándosela a los hormigueros.
Esto incluye a los insectos grandes, cubiertos de
armadura quitinosa, como los escarabajos pasálidos y
otros coleópteros que, si por una caída aparatosa se
encuentran volteados boca arriba en el piso y no
pueden enderezarse,... las hormigas aprovechan.

Sin embargo, como siempre hay alguno grande que
abusa de los pequeños. Cuando éstas hormigas
perciben una marabunta de hormigas más grandes,
Neivamyrmex de inmediato toman sus huevos y larvas y
buscan refugio en los lugares más oscuros y
estrechos.buscan refugio en los lugares más oscuros y
estrechos.
Los sitios preferidos son las paredes, en las que se congregan formando  
concentraciones semi concéntricas en las que aseguran las larvas y huevos de
manera relativamente ordenada y en cierto modo siguiendo una formación de
cierto tamaño que se repite. A veces en una línea y otras veces en grandes
masas de unos treinta centímetros de diámetro o algo más. Pareciera que cada
concentración corresponde a un nido en particular cuyas hormigas se comportan
independientemente de los otros grupos pero el efecto de la alarma -sea lo que
sea el peligro que la disparó- produce la misma respuesta colectiva: huir con la
prole para protegerla del peligro y esconderse un tiempo prudencial luego del
Prefieren lugares estrechos y oscuros: detrás de fotografías montadas en las
paredes, en los marcos negros de las puertas, detrás de la madera del llavero,
debajo del teclado de la PC, en la impresora y en la misma PC. Impresiona
cuando nuestra computadora personal ( de color negro) luce totalmente cubierta
con miles de hormigas negras -por todos lados- llevando cada una en sus
mandíbulas una larva o un huevo de color blanco como la nieve. Luce como si la
PC hubiese enfermado y estuviera erizada. Y no está demás decir que a uno se
le eriza la piel viendo su fiel PC en tan deplorable estado.

También se esconden en los lugares oscuros debajo de las tablas de las mesas;
debajo de los colchones de las literas y cualquier lugar estrecho con poca luz
como entre libros o papeles sobre una mesa. En estos lugares estrechos, se
organizan en el clásico bivouac, sujetándose unas a otras y a sus huevos y larvas
por horas hasta que de algún modo se enteran de que el peligro ha pasado.

Hemos observado que el alejamiento de sus nidos dura desde unas pocas horas
hasta casi 24 horas. La idea es proteger su abundante prole de las hormigas
depredadoras más grandes que vienen en marabunta. Esto lo he presenciado ya
tres veces y ha sido impresionante ver como se protegen dentro de la casa y
ocupan las paredes internas huyendo de las tejas, donde seguramente las
invasoras forrajeras están hurgando y buscando comida.

Según nuestro amigo, el doctor John Latke, entomólogo especialista en hormigas
del instituto de Zooogía Agrícola de la Universidad Central de Venezuela, esta
especie es monomórfica, es decir, que las reinas casi no se diferencian en
tamañodel resto de las hormigas de la colonia. Además son políginas o sea que
tienen muchas reinas. Por otra parte, las reinas de estas especies tienen gran
movilidad y con toda seguridad huyen con el resto de su colonia hacia lugares
seguros.

El monomorfismo y la escasa diferencia de tamaño entre las reinas y las otras
hormigas explican porqué mis ojos no entrenados sólo vieron los grandes grupos
de hormigas y no distinguieron a las reinas entre ellos. La próxima vez tendremos
más cuidado al hacer las observaciones.



Gracias al Dr. John Latke por la identificación de estas especies.
Hacia abajo a izquierda se observa el abdomen
más grande de una reina.
Para el lector interesado en
conocer más sobre las
hormigas, recomendamos la
lectura del libro "El mundo de
las hormigas", del doctor Klaus
Jafee C., Equinoccio,
Ediciones de la Universidad
Simón Bolívar. Del cual
reproducimos a la izquierda
una excelente lámina a color de
la hormiga
Dolichoderus
bispinosa,
de Eduardo Pérez,
ilustrador de la obra.CRB.