La mayoría de los murciélagos no chupan sangre.
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Insectívoro
Pescador menor,
Noctilio albiventris
Piscívoro
Nectarívoro común
Glossophaga soricina
Nectarívoro
Según Omar Linares, autor del libro "Mamíferos de Venezuela", los
Quirópteros o murciélagos están representados en al país por 10
familias 57 géneros y unas 154 especies.

Omar relata que tienen una alimentación asombrosamente variada: y
muchas veces especializada, la cual abarca desde insectos,
artrópodos, vertebrados pequeños (ranas, lagartos y micro
mamíferos), peces, frutas, polen y hasta sangre.

Es precisamente a ese hecho al que nos referiremos en esta
oportunidad, ya que la fauna de quirópteros de la Reserva Ecológica
Privada GUáquira está siendo estudiada por la Dra. Marjorie
Machado y ya se han registrado más de treinta especies en las
zonas boscosas bajas de la hacienda.

Según John Kricher en su tratado "A Neotropical Companion", los
murciélagos primitivos eran básicamente insectívoros. En el curso de
la evolución del grupo, las especies se han diferenciado en diversos
aspectos de su vida y ecología, pero lo relativo a la especialización
en determinados tipos de alimento es notorio y conforma una fuente
de investigación de ecología evolutiva del mayor interés.
Distribución porcentual
de los Hábitos alimenticios
de Murciélagos en Venezuela
Viven en cuevas, en grietas entre
rocas o  en árboles huecos.
La radiación adaptativa durante el curso de la evolución del grupo,
dio lugar con el tiempo a especialidades gastronómicas. Hoy día
hay murciélagos que se especializan en alimentarse en base a
distintos rubros. Los hay insectívoros como los más primitivos que
originaron el grupo, pero también los hay carnívoros, frugívoros,
piscívoros, nectarívoros y hematófagos. Algunas especies
combinan varios de estos rubros, como por ejemplo insectos y
frutos, distintas clases de invertebrados o de vertebrados.

Por supuesto, la cosa no queda sólo en qué alimento come cada
cual, sino en las asombrosas adaptaciones que han desarrollado
para poder satisfacer dichos gustos gastronómicos.

El asunto es que para comer pescado hay que saber pescar,
rasgando la superficie del agua con las garras de las patas
posteriores mientras que las otras, provistas de membranas, le
ayudan a volar a gran velocidad; y para comer carne hay que
saber cazar y ser avezado cazador y sorprender a la presa; igual
que para cortar la piel de un mamífero o de un ave y chupar la
sangre que mana -sin que la víctima lo sienta- hay que tener las
mañas y adaptaciones del vampiro, que hasta camina para poder
acercarse sigilosamente a sus presas; igual que si hay que
alimentarse del néctar o el polen de las flores hay que poder
reconocerlas y hasta verlas de noche y tener una lengua larga,
especializada en hurgar sus corolas; o si se trata de comer frutos
en la oscuridad, pues, tener buen olfato, para ubicar donde están
los nísperos, el lechoso, las guanábanas, los mangos, los plátanos
o los cambures.

Pueda que los murciélagos llamen la atención del público porque
las tres únicas especies de vampiro producen terror o reserva.
Ancestro
Insectívoro

Radiación adaptativa y especialización en los
hábitos alimenticios de los murciélagos de La Guáquira
Sin embargo, apenas una de ellas realmente tiene afición por
sangre de mamíferos ya que las otras dos parecen preferir aves y
reptiles. Sin embargo no podemos dejar de lado y olvidar que los
nectarívoros polinizan las flores de las plantas y ayudan en su
reproducción, así como tampoco olvidar que los que comen frutas
usan solo la pulpa como alimento y dispersan las semillas, o que
los que son insectívoros son los que controlan las plagas de cosas
de roedores que también suelen ser plagas en el campo y hasta en
las casas de los humanos. Generalmente, los que comen frutas
también comen insectos de manera que, a pesar de comerse
algunos de nuestros mangos, no solo comen las frutas sino
también insectos que pudieran ser un problema agrícola. Los que
comen peces no parecieran importunarnos mucho, pero no dejan
de ser unas asombrosas e ingeniosas máquinas biológicas
pescadoras de superficie. Con todo, cada uno de estos gustos por
el alimento trae consigo adaptaciones anatómicas, fisiológicas y de
comportamiento que asombran al científico más avezado y le
tientan a investigar.

Para más goce de quien se interese en las cosas de la naturaleza,
debemos decir que los murciélagos son los únicos mamíferos que
vuelan por si solos, y que se adelantaron varios millones de años a
Da Vinci, los hermanos Wright y a Von Brown en el arte de surcar
los aires a voluntad.

Y… todo esto sin hablar del vampiro de las películas, el famoso
Conde Drácula de Transilvania,  cuyos gustos gastronómicos van
siempre acompañados de bocados de belleza femenina para hacer
todo más agradable y placentero. CRB.
La brújula interna del murciélago
BBC Mundo Ciencia  


El misterio de cómo los murciélagos pueden navegar distancias
largas de noche quizá ya está resuelto.

Los pequeños mamíferos parecen contar con un novedoso aparato
que los guía a sus hogares en medio de la total oscuridad.
Científicos en Estados Unidos creen que, además de sus ya
conocidos talentos sensoriales, el murciélago cuenta con una
"brújula interna" que les permite guiarse con el campo magnético
de la Tierra.

Esta habilidad los ayuda en sus vuelos de larga distancia, en los
cuales su forma usual de navegación -con un sistema de
ultrasonido que detecta objetos u obstáculos en la Tierra- no les
sirve de mucho.

El estudio, publicado en la revista Nature , fue llevado a cabo por
investigadores de la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey.

"Los murciélagos tienen una capacidad muy grande de vuelos de
desplazamiento" dijo a BBC Ciencia el doctor Jesús Benzal, experto
en conservación de murciélagos del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas de España.

"Y manifiestan una gran afinidad a los sitios naturales donde crían e
hibernan".

"Hasta ahora sin embargo no se sabe cómo pueden identificar o
detectar estas rutas que los guían a sus hogares", afirma el experto.

Magnetismo

Se sabe que las criaturas como pichones, aves migratorias, y
tortugas, confían en el campo magnético de la Tierra para
orientarse.

Para descubrir si esto podía también aplicarse a los murciélagos,
los investigadores de Princeton estudiaron a 15 murciélagos de la
especie Eptesicus fuscus , o murciélago moreno norteamericano,
que se encuentra en casi todo el territorio de Estados Unidos y
Canadá.

Los animales fueron expuestos al anochecer a un campo magnético
artificial dirigido hacia el Este o el Oeste en relación al campo
magnético Norte de la Tierra.
Otro grupo de murciélagos no fue expuesto a ese campo magnético.

Se equipó a los animales con radiotransmisores y se les transportó
20 kilómetros al norte de su lugar de origen.

Los investigadores siguieron el rastro de los animales utilizando
una pequeña aeronave.

El estudio reveló que los murciélagos que no fueron expuestos,
confiaron en su campo magnético natural y se dirigieron hacia el
Sur, hacia sus hogares.

Pero los que sí fueron expuestos a los campos artificiales volaron
en direcciones equivocadas.
Los científicos encontraron que los animales que fueron
expuestos a campos dirigidos hacia el Este volaron hacia el Este y
los que fueron expuestos hacia el Oeste volaron a esa dirección.

"Esto indica -dicen los investigadores- que los animales utilizan
una brújula interna, calibrada hacia la puesta de sol".

Según el doctor Benzal "se piensa que los animales pueden
reconocer largas rutas a sus hogares gracias a señales u
obstáculos que hay en la superficie de la Tierra".

Este mecanismo, sin embargo, no es muy útil cuando se necesita
recorrer largos trayectos.

"Lo más probable es que en vuelos largos utilicen la atracción
magnética debida al magnetismo propio de la Tierra", afirma Jesús
Benzal.

Los resultados del estudio, dicen los expertos, podrían ser la
evidencia de que los murciélagos sí cuentan con un sistema
interno de atracción magnética, que utilizan para recorrer
distancias largas.

Poco estudiados

Pero tal como señala el experto del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, se necesitan más estudios para saber
con precisión cómo logran identificar los largos trayectos a sus
lugares de origen.

Los murciélagos tienen una capacidad muy grande de vuelos de
desplazamiento. Y manifiestan una gran afinidad a los sitios
naturales donde crían e hibernan
Dr. Jesús Benzal, Consejo Superior de Investigaciones Científicas  

"Los murciélagos saben que tienen que ir a otro lugar, por
ejemplo, cuando en la época desfavorable se acaba la comida en
los sitios donde crían".
"Entonces se desplazan a otros lugares ya sea por un
recordatorio interno del lugar donde han nacido, o quizás sea
siguiendo a otros animales, por aprendizaje u observación de su
misma especie", afirma el experto.

Pero la forma como se guían en estos largos recorridos hasta
ahora era un enigma.

El problema, explica Jesús Benzal, es que los murciélagos siguen
siendo uno de los animales menos estudiados y más
desconocidos.

"Su seguimiento es muy difícil -dice el experto- porque son
animales nocturnos que suelen volar a bastante altura con lo cual
su observación directa es muy difícil o imposible".

Futuros estudios, dice el experto, sin duda seguirán revelando los
secretos de navegación de estos mamíferos.

Nota de BBCMundo.com:
http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-/hi/spanish/science/newsid_6217000
/6217084.stm

Publicada: 2006/12/07 14:26:34 GMT

© BBC MMVI
La siguiente nota producida por BBC Mundo Ciencia, nos relata nuevos e importantes conocimientos producidos por  las
últimas investigaciones sobre la orientación de los murciélagos en vuelos de larga distancia.