El cunaguaro, un venezolano  vulnerable, protegido en la Reserva Ecológica Guáquira
El Dr. Omar Linares, dedicado estudioso de los mamíferos
venezolanos, en su obra sobre los mamíferos de Venezuela, señala
que este felino de mediano tamaño es uno de los más comunes en
casi todo el país. Se le puede observar en los senderos estrechos
en zonas de bosques poco intervenidos, así como también en
espinares, cujizales, sabanas, bosques deciduos y semi-deciduos,
bosques de galería o de pantanos y en zonas perturbadas vecinas
a poblados humanos.

Vive  una vida solitaria, moviéndose de noche o de día,
preferentemente en el suelo, aunque también trepa a los árboles
con facilidad. En todos estos sitios caza pequeños mamíferos, aves,
reptiles anfibios insectos y otros pequeños animales que conforman
su dieta carnívora.

Las hembras paren de uno a dos2 cachorros, luego de 70 días de
gestación. Son perseguidos y cazados por su piel, aunque el
comercio está totalmente prohibido en el país. También lo llaman
manigordo, ocelote, ira-yao (Yanomami). La especie está en el
apéndice I de CITES ( tratado internacional de comercio de
especies amenazadas) y ha sido declarada Vulnerable por UICN.

El ejemplar que mostramos en fotografías de Lisandro García, fue
avistado en los jardines del Campamento Ejecutivo de la hacienda,
muy cerca de la Estación Ecológica y colindante con la Reserva
Ecológica Guáquira. El animal estaba perplejo observando los
movimientos de los presentes que accionaban sus cámaras para
capturar su imagen para el recuerdo y el cuento de sobremesa.

En este lugar no es raro ver araguatos, comadrejas, osos meleros,
cachicamos, zorros grises, conejos, monos capuchinos y otros
pequeños mamíferos. Tampoco falta la emoción de toparse con las
huellas de las dantas o de algún zorro lavamanos.
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