Otras mariposas de la Guáquira son nocturnas y fingen que te miran con las alas.
Durante la metamorfosis, estas mariposas desarrollan varias
etapas de  vida tales como huevo, larva, pupa o crisálida, e imago,
o adulto. Cuando  huevos son totalmente inmóviles hasta que
eclosionan para transformarse en larvas que se movilizan por la
planta hospedera, comiendo hojas para poder crecer. Mientras son
larvas -también llamadas orugas-, son de color verde, con rayas
laterales longitudinales blancas y rojas, y se defienden de posibles
depredadores gracias a su piel cubierta de espinas con glándulas
venenosas que producen un líquido urticante.

Al convertirse en pupas se ocultan de la vista de sus depredadores
quedando inmóviles y camufladas con el medio en que se han
fijado. Al transformarse en adultos, aparentemente son
comestibles, pero poseen una coloración muy peculiar que les
ayuda a sobrevivir. Con sus alas cerradas parecen pedazos de
hojas secas y son poco visibles para los depredadores.  Pero, lo
que llama la atención, es que poseen manchas en forma de ocelos
en las alas posteriores, y que dichas manchas se asemejan a ojos
amenazadores, parecidas a los ojos de búho o de lechuza.

Luego de trabajar durante la noche, transportando polen de una
flor a otra, estas mariposas descansan durante las horas del día,
posadas donde las sorprendió la mañana, camuflándose con el
medio que las rodea. Así duermen y, si algún animal se acerca
para investigar si son comestibles, al ser tocadas, las alas
delanteras se abren como por reflejo y pronto, como un efecto de
“Flash” los falsos ojos aparecen de la nada, y el candidato a
depredador se asusta y huye, sin comerse a la mariposa, que
ahora más bien parece una lechuza de mirada amenazante.

Muchos animales usan colores y patrones de coloración
engañosos para sobrevivir. El ser humano muchas veces parece lo
que no es, y engaña a otros para sobrevivir. El camuflaje que usan
los soldados en las guerras persigue el mismo fin. Pasar
desapercibido o parecer simplemente un pequeño e inofensivo
arbusto. Otros seres humanos, como los jugadores de Fútbol
americano, usan uniformes coloridos, combinando amarillo y negro,
por ejemplo, para parecerse a las peligrosas avispas o abejas y así
infundir respeto o temor en sus oponentes.

La moraleja es que muchos animales tratan de parecer lo que no
son para poder evitar a sus enemigos naturales y el ser humano
no es muy diferente. CRB.
Automeris zurobara
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Automeris jucunda
Macho
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Hembra
Automeris sp.
Automeris zugana