Extrañamos a nuestros visitantes
Ninfa y Balbina, consecuentes con el
proyecto de la exhibición, prueban a jugar
con el interactivo de los Parques Nacionales
y Monumentos Naturales.
Luis Daniel Otero y familia, visitando la
exhibición y divirtiéndose al comparar el oso
frontino con la musaraña y el cóndor de los
Andes con el Chivito de los Páramos.
La Dra. Rivero le da la bienvenida a Juan Félix,
el artista autóctono del páramo, constructor,
tejedor, tallista y tantas cosas más.
Mientras saborea un chocolate caliente, Machela le explica
los objetivos del Centro de Visitantes y le invita a pasar a la
exhibición sobre la vida en el páramo.
Como se imaginan, era muy poco probable enseñarle a
Juan Félix algo sobre el páramo que él ya no supiese.  
El Centro de visitantes apoyaba la Escuela Mucuchíes de
Apartaderos.
Los profesores y alumnos disfrutaron las exhibiciones
didácticas para la enseñanza y el aprendizaje.
La Dra. Machela Fuentes de Rivero hace entrega de libros
y mapas a la biblioteca de la escuela, donados por el
Centro de Visitantes de Mucubají.
Los niños disfrutaban la interacción con
diferentes elementos de la exhibición.
Este visitante de pajilla conoce en Mucubají
al mejor amigo de los Parques Nacionales y
los Monumentos Naturales.
Es en familia como mejor se visitaba el
lugar. Y esa es, precisamente, la costumbre
y la estructura de la visita a estos parajes,
sobre todo en vacaciones.
Balbina Mora, se entera al final de la
exhibición, de que su persona es una de las
mejores amigas de los Parques Nacionales
y los Monumentos Naturales.
Carlos Ramón, con bufanda verde, rodeado
por una nutrida y colorida familia Hindú.
Ya casi llega al final de la exhibición muy
contento de haber visto estas cosas de la
modernidad.
La expresión de contento de verse y saberse el
mejor amigo de los parques nacionales irradia
su alegría. Para nosotros, esa pícara sonrisa
vale un millón de esfuerzos.
Algo le llama la atención en la fotografía de
la pared y le comenta a su ayudante.
Algunos niños del pueblo le acompañan y
aprovechan de participar en la visita guiada
interactiva.
Con naturalidad Juan Félix comienza a tocar
los botones haciendo que la exhibición
le revele información sobre las adaptaciones
a la vida en el páramo.
La cocina del páramo y sus piezas
componentes le son más que familiares.
Piensa las  veces que se tomó un calentaíto
a la vera del fogón.
Machela se orienta en Mucubají
durante una visita en 1990, tres
años antes de irnos a vivir en esos
parajes.

En esa época, ni pensar que ese
sitio sería nuestro hogar durante
cinco  interesantes años.

Durante muchos viajes de placer a
Mérida, siempre pensamos que ir a
vivir a un sitio así sería placentero.

El 12 de Febrero de 1994 llegamos
al lugar para trabajar sin parar
durante cinco años.
El Ing. Deud Dumith, ( Primer visitante y
Presidente de Inparques entre 1989 y 1994)
inaugura el Centro de Visitantes en octubre
1993, luego que Maraven financió la
construcción de las instalaciones.
Juan Félix Sánchez, un visitante fuera de serie
Juan Félix enfermó y murió un año más tarde de su visita. Siempre lo recordaremos con cariño y admiración.
Tahís Solano, de Maraven, ayuda a Deud Dumith
de  Inparqes a cortar la cinta inauagural
Max García (a la derecha en las fotos) nuestro inefable guitarrista y cantautor, amenizaba los sábados y domingos la visita al cafetín.
El Museo
El Centro
El Páramo
Visitantes recorriendo las orillas de la
quebrada luego de que ésta sale de la
laguna en dirección a Santo Domingo.
La Arquitecta Fátima Salazar, y el Ing.
Gerardo Pineda, Superintendente del Parque
Nacional Sierra Nevada hacia el comienzo
de nuestros trabajos en Mucubají.
Entre los impactos más frecuentes producidos por la visita en el área
recreativa de Mucubají, está el sobreuso de zonas delicadas
y sensibles al  paso de caballos y personas.
En la foto de la izquierda se ve la huella producida por el  uso
prolongado de una senda abierta y mantenida
por el diario pisoteo de las cabalgaduras.  
A la derecha, mediante un retoque fotográfico, vemos cómo luciría
el paisaje original si hubiese un reglamento de uso que obligase
a los arrieros a usar la calzada de concreto y no permitiese atravesar
el paisaje natural cortando camino, para "sustraerle"
al visitante dos o tres minutos del tiempo de su paseo.
La Ing. Tahís solano, de MARAVEN, fue una
de las personas más colaboradoras, en la
ocasión en que la petrolera apoyó a
INPARQUES financiando la construción del
Centro de Visitantes.

A la izquierda, Tahís observa desde el
mirador, la leyenda que le permite
interpretar diversos detalles del paisaje
morrénico del valle de Mucubají

Además de ser los grandes benefactores
desde MARAVEN, los Ingenieros Tahís
Solano, Erich Lugo y Amílcar Bello fueron  
visitantes asíduos de la exhibición de
Mucubají una vez que el Centro entró en
funcionamiento.  
De los mejores guardaparques que hemos conocido,
Alirio y Cheo, trabajaron varios años en Mucubají
durante buena parte del tiempo de la concesión.
Siempre listos para apoyar a los visitantes,
Hasta ellos nuestra memoria y aprecio
Recreativa
de
Mucubají
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